Tres tipos de relaciones futuras

Las relaciones amorosas son una de las cosas que más mueve a los seres humanos. Son esencial para la vida, para nuestra sociedad y para nosotros como seres humanos. Es lo que Dios creó para amarse a sí mismo, para darse amor a sí mismo, para experimentar consigo mismo.

Partimos del principio que todos somos unos y que pertenecemos a una única energía, donde todo comienza en el big bang, cuando toda la energía estaba condensada en solo lugar y sus átomos estaban todos juntos.

Es en ese momento cuando hubo la explosión vida y se crearon todos los universos, galaxias, planetas y seres evolucionarios. Y fue cuando comenzamos nuestro camino de regreso a casa. Como una chispa de luz tratando de regresar a su fuente y en ese camino, experimentan e interactuan entre sí.

Las relaciones funcionan por resonancia o por un especie de magnetismo. No hacemos vínculo amoroso con todo el mundo. Puede ser que conozcas a alguien que sea el Míster o Miss Universo, que tenga un sinfín de cosas que tú consideres esenciales que debe tener tu pareja y aun así esta persona no te guste. No llegas a vincularte, porque falta algo, hay una química o conexión que no sientes.

Y esto es debido a que nos relacionamos a través de la energía, nos atraemos como imanes. ¿Y de qué depende esta atracción? Pues primero por lo básico y que he hablado mucho anteriormente; el propósito de las relaciones. Nuestra civilización actual tiene un propósito un poco distorsionado de las relaciones. Creemos que son para ser felices, para formar una familia, para tener a quien amar, con quien compartir, tener una pareja sexual o cualquier otro. Pero la verdad es que el propósito de las relaciones es ayudarnos a evolucionar, a redescubrirnos, a superar heridas, surcos y capas que bloquean nuestra energía vital y plenitud. A través de las relaciones nos vamos conociendo a nosotros mismos en profundidad, y como vivimos en una galaxia regida por la polaridad, inicialmente nos ayudan a conocer lo que no es el amor, para luego convertirnos en amor.

Hoy día la sociedad y los medios de comunicación nos han vendido demasiado bien el concepto de familia feliz, de un felices por siempre. Idea que compramos y vamos programando desde pequeños.

Cuando somos niños se va creando esa creencia de lo que es una pareja ideal y el propósito de ser felices por siempre, a través de las películas de Disney y todo lo que forma parte de nuestra cultura actual. Nadie nos dice que las relaciones son un camino de auto conocimiento interior, porque las personas que nos lo enseñaron, fueron de igual manera programadas con las mismas creencias, convirtiéndose esto en un círculo vicioso.

Es en entonces que ya desde adolescentes nos comenzamos a relacionar y funcionar de esta manera, nos enamoramos, establecemos una relación con reglas y parámetros, como la exclusividad, la fidelidad, las expectativas y demás.

Y allí es cuando comienzan a aparecer los problemas, el sufrimiento, los engaños, las decepciones, los divorcios, las depresiones etcétera, etcétera, etcétera.

Pero todo este sufrimiento, roturas y decepciones tienen un propósito. Y es el ayudarnos a ir redescubriendo lo que realmente es el amor. Como vivimos en un unviverso regido por la ley de la polaridad, la única forma que conozcamos el frio es a través de la falta de calor, la oscuridad a través de la falta de luz, por lo tanto iremos conociendo el amor a través del no amor.

Y ya luego cuando el ser humano sea mucho más consciente de sí mismo y de nuestro propósito en esta tierra, muchas cosas van a ir cambiando y una de estas cosas son las relaciones amorosas.

Ya en un futuro cuando seamos una civilización un poco más elevada de consciencia veo que emergerán tres tipos de relaciones realmente funcionales.

La primera serán aquellas personas que simplemente no estén listas para ser fieles, para establecer un compromiso con alguien porque no han llegado a ese nivel de consciencia, pero de igual forma sienten un vínculo fuerte con otra persona. ¿Qué significa esto?

En este punto se encuentran una gran cantidad de personas, que simplemente no están listos para establecer un compromiso con alguien – cuando hablo de compromiso no me refiero necesariamente a matrimonio, o a convivir con alguien, puede ser un simple noviazgo – no están listos para ser fieles o experimentar solo con una pareja, pero se adentran en una relación porque sintieron una fuerte conexión con la otra persona y no hay otra manera de mantener esa conexión con ella sino es de esta forma.

Ahora alguien puede preguntar, ¿acaso no es esto natural? Si sientes una fuerte conexión y te enamoras de alguien ¿no se supone que deberías establecer una relación? La respuesta es sí claro que debes experimentar una relación con esa persona, pero debe ser según tu nivel de consciencia sin seguir creencias impuestas por la sociedad. Nosotros vamos a sentir estos vínculos o conexiones con la persona perfecta en nuestro momento evolutivo, con esa persona que nos va a reflejar mejor nuestro mundo interior, para sanar capas, surcos o heridas emocionales. Es por esta razón que debemos abrazar una relación con ella.
Pero como tenemos el chip del felices por siempre queremos imitar esa conducta adentrándonos en una relación en la cual no estamos para nada listos, simplemente estamos siguiendo una creencia.

Entonces el primer tipo serían esas personas que no están listas evolutivamente pero sienten una conexión fuerte hacia otro ser humano. Estas relaciones tienen que ser sin apegos, sin posesiones, sin ataduras, sin normas, tienen que permitirse experimentarse a sí mismos, estando juntos y permitirse la comparación con otras parejas, así sea solo sexualmente. Lo que pasa es que cuando sentimos este tipo de vínculos hacia otra persona lo primero que tratamos de hacer es poseer, tú eres mía y de nadie más, me perteneces, voy a manipularte como sea para que sigas siendo de mi propiedad o te comportes como yo quiero, para sentirme seguro. Es aquí donde se crean ese sinfín de conflictos, mentiras, infidelidades, decepciones y demás.

Porque no hay relajación, hay es control, control y control. Queremos tratar de experimentar un felices por siempre a juro porque eso fue lo que nos enseñaron, ese es nuestro deseo, nuestro apego, nuestra necesidad. No nos enseñaron a fluir, a dejar que las aguas corran. Nos enseñaron fue a poseer y a manipular.

Después que se supere este nivel de consciencia está el segundo tipo de relaciones, en las cuales estarían personas que les nace ser monógamas con su pareja, y lean bien esa palabra, les nace, les sale desde su ser y realmente en ese momento no les provoca estar sexualmente ni amorosamente con nadie más. Es esa persona que ha conocido y ha experimentado con muchas parejas anteriormente y en ese momento ha subido un nivel de consciencia, subsanando la necesidad de tener varias parejas sexuales. Cuando esta persona siente un vínculo con otro ser humano, se adentra en una relación, es fiel pero está consciente que dicha relación no es para toda la vida, sino que tiene un tiempo de caducidad.

En este tipo de relación ambas personas conscientes se abrirían y experimentarían juntos, serían fieles pero no se tratarían de poseer. Estarían conscientes que en algún momento esa relación va a terminar, que tiene cierta energía vital y que cuando se acabe, el estar juntos amorosamente no tendría ningún sentido. Por ende se separarían agradeciendo el tiempo compartido, sin dramas, sin tomarse las cosas de manera personal, sin odios, ni reproches, sino más bien agradeciendo el tiempo compartido, y el crecimiento juntos. Siempre sentirán un fuerte vínculo y agradecimiento mutuo a pesar de no estar juntos.

Y por último tenemos las relaciones para toda la vida, cuando llegas a un nivel de consciencia muy alto y atraes a tu vida a lo que hoy conocemos como tu alma gemela, al espíritu más afín de todos, al átomo que mejor resuena contigo. Pero para llegar a este tipo de relaciones primero tenemos que ir soltando los apegos, la necesidad – una cosa es te amo y otra es te necesito – la necesidad de sentirte necesitado, la manipulaciones, las expectativas, los celos, las posesiones.

Es aquí y solo aquí cuando todo nuestro amor va a fluir completamente, cuando no sentiremos celos no porque no nos importa la otra persona sino porque entendemos que no poseemos a nadie, y no está en nuestro control si nuestra pareja nos es fiel o no. En este nivel además hemos aprendido que no somos menos valioso porque alguien nos ha sido infiel. Si la gente supiera que lo más nos duele en una infidelidad no es que la otra persona estuvo con alguien más sino lo que eso significa para nosotros, se acabarían los dramas. Lo que nos duele es que eso significa que hay alguien mejor que nosotros, que no somos importantes, nos tocan la herida de “no soy lo suficientemente valioso” una de las heridas más dolorosas y difíciles de superar en nuestro camino al redescubrir del amor.

Además de esto hemos aprendido a amar en libertad sin manipulaciones, y amar en libertad no significa que es una relación liberal que cada quien se puede acostar o hacer lo que quiera. Ademas hemos aprendido a aceptar y a amar a la persona exactamente como es. Recuerden que una cosa es aceptar a alguien y otra cosa es resignarse a como es alguien. Son dos cosas distintas que a veces las confundimos.

Cuando llegamos a este nivel de consciencia y de compromiso con nosotros mismos, nos vamos a emparejar de por vida, porque simplemente ya conocimos a esa persona que es nuestro espíritu más afín es lo mejor de nosotros mismos reflejado en otra persona. Y si por alguna razón esta pareja llegara a morir, no nos relacionaríamos con nadie más. ¿Qué sentido tendría? No es un “no puedo vivir sin ti” o “si te mueres no soy nadie” es más bien un “ya experimente con el mayor reflejo de mí mismo” y si no tengo ya necesidad de estar con alguien, o miedo de estar solo, de morir solo, no me siento mal ni incompleto, ¿para qué buscaría a alguien con una conexión inferior a la que ya experimenté?

Entonces a modo de conclusión, para llegar a este feliz por siempre hay que llegar primero, esto no se puede forzar, ni exigir ni controlar. A este punto vamos a llegar poco a poco a medida que vayamos evolucionando y experimentando en el auto descubrir de nuestro poder interior.

El error que cometemos hoy día es tratar de experimentar un amor o una relación para la cual no estamos en absoluto preparados y por eso es que sufrimos tanto.

Autor:
lic. Nelson Ramos
yo2
Instragram y Twitter: @peregrinosdeluz

Un comentario sobre “Tres tipos de relaciones futuras

  • el 7 abril, 2016 a las 3:56 pm
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    excelente articulo, muy profundo y didáctico.

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