Mi pobre y miserable amor

Hay un autor muy famoso que dice la siguiente frase acerca del amor “Eso de que el amor de pareja no espera nada a cambio es un invento de los sumisos: si das, quieres recibir. Es lo normal, lo recíproco” y su trabajo ha ayudado a mucha gente porque ha ayudado a las personas a enfocarse en sí mismas o por lo menos a considerar lo que significa el amor propio.

Pero si considero esa frase no me está diciendo nada nuevo, me está diciendo lo que siempre hemos escuchado, hecho y esperado a lo largo de los años o de nuestra historia conocida. Y una de las mentes más brillantes de nuestra era actual, Albert Einstein dijo, “no esperes resultados diferentes si sigues haciendo lo mismo”. Esta frase encierra una sabiduría milenaria. Porque es lo que hacemos día día con el amor, con el concepto de amor que tenemos, el concepto de pareja, de matrimonio, de familia, de todo lo que involucra el amor per se. Yo creo que el concepto que tenemos de amor es lo primero que nos separa de experimentar el amor.

Cuando una persona da esperando recibir porque eso es lo normal, lo recíproco, no estás siendo más que un mendigo, mendigando amor. Yo siempre hago la comparación a alguien que tenga mucho dinero. Imagina a una persona multi millonaria que sea cercana a ti y que te haya prestado mil dólares que tu necesitabas para tu empresa. ¿Crees que esa persona que hace negocios todas las semanas con millones de dólares te va a estar llamando para cobrarte los mil dólares? ¡No le interesa! quizás ni siquiera se acuerda que te los prestó, lo más probable es que te diga que ni siquiera se los pagues, que te los dio sólo para ayudarte. Ahora por otro lado imagina una persona que tenga dos mil dólares y esté ahorrando para comprarse un carro nuevo. Te presto esos mil dólares porque te aprecia y los necesitabas pero es muy seguro que te los vaya a cobrar para poder comprarse su carro. Es lo mismo con el amor, cuando tienes abundancia de amor interior, cuando se desborda y tienes millones y millones de amores en tu cuenta, créeme que no vas a estar cobrándole a la gente que le hayas prestado un poco de tu amor.

La persona que llegue a ese nivel se va a regocijar dando y disfrutando. Va a disfrutar cada situación con cada persona que se le presenta la oportunidad de disfrutar. Hace años atrás cuando escuchaba a ciertos maestros despiertos hablar de que el amor es acción y el amor se trata de dar no de recibir, me costaba mucho digerir ese concepto y ahora entiendo que el que disfruta del amor verdadero cuando da, realmente se lo goza completamente . Eso no significa que no vas a recibir más nunca o que no te importe, sino que vas a disfrutar todo lo que recibas sin esperar más, no necesitas que las personas de afuera te hagan sentir importante o valioso. Además una persona así sólo va a generar más amor a su alrededor y va a atraer a su vida personas igualmente amorosas para deleitarse, porque los mendigos de amor no se van a sentir a corriente.

Es increíble el miedo que le tenemos a sentir o expresar amor. El miedo que le tenemos a entregarnos y es por eso que siempre queremos asegurar el amor. Frases como esta son muy fáciles de encontrar “Oye, es que uno no puede abrirse con cualquiera”. Queremos asegurar con quien nos abrimos, y al final sigue pasando lo mismo, nos abrimos, nos hieren, sufrimos, lo volvemos a intentar y así vamos por la vida en ese círculo vicioso. Y es entonces cuando caemos en lo que a mí me gusta llamar “la ilusión del control”, queremos controlar todo, en principio a quien darle nuestro amor y después cuando obtenemos el amor queremos controlar a esa persona en todos los sentidos.

El amor se ha convertido en un convenio, en una negociación. Si eres bueno conmigo seré bueno contigo si eres cariñoso seré cariñoso, y si soy cariñoso pero no eres cariñoso seré miserable y te molestaré la vida.

Mientras la persona que tengas a tu lado cumpla con los parámetros que buscas la amarás y estarás allí para ella, pero basta que se termine la relación por “x” o por “y” para que no quieras volver a saber más nunca de esa persona y mucho menos si se fue con otra persona, como si en algún momento te perteneció, ¿eso es amor? Excúsame colega pero para mí eso no es amor, eso es un convenio, un negocio en donde se obtienen beneficios emocionales mientras se esté recibiendo lo que yo estoy esperando, pero basta que deje de recibirlos para que el amor se convierta en desolación, en odio o en un si te he visto no me acuerdo.

El amor nunca muere gente, sólo se transforma, quizás estemos juntos hoy y nos deleitemos de nuestra compañía y quizás mañana ya no, y eso está bien todo cambia, todo fluye. La mayoría de las relaciones de pareja que duran muchos años es porque alguno de los miembros de la pareja ha cedido ante el control del otro, y han caído en una zona de confort en la que cuesta mucho salir de allí. El éxito de la relación es equivalente a su hastío. Con esto no estoy diciendo que no deberían existir relaciones de años o para toda la vida. Claro que sí pero basados en la libertad, no en conceptos o comodidades. Y cuando hablo de libertad no me refiero a tener permiso de acostarse con otras personas. Todos soñamos con esa relación de cuentos de hadas, con esa relación que te haga sentir pleno, completo, con esa persona que sea irremplazable en nuestras vidas. Pero para conseguir eso tenemos primero que convertirnos en millonarios de amor y dejar de ser mendigos. No va a ocurrir al revés lamentándolo mucho.

El problema está en que nos concentramos tanto en ese “felices por siempre” que dejamos de ser felices en el ahora. ¡Qué importa cuánto dure gente! una semana, un mes, un año, goza cada minuto el tiempo que se te dé, el problema del ser humano es que piensa que tiene tiempo.

Si yo fuese un genio y te digo: “tengo dos opciones para ti, por un lado te doy la gracia de vivir con tu alma gemela, y la conexión que experimentarás con esa persona no la vas a sentir con ninguna otra persona que viva hoy en la tierra, pero esta relación solo durará poco porque a esa persona le queda aproximadamente dos años de vida cuando mucho. Y la otra opción es que estarás con una persona por el resto de tu vida, será un fiel compañero formarás una familia, tendrás tu casa y el perrito, pero jamás sentirás una conexión de amor verdadero.  ¿Cuál de las dos opciones elegirías? A veces el miedo a sufrir, el miedo a ser herido, el miedo a no poseer a no controlar es más grande que el amor. “El miedo al sufrimiento siempre termina siendo peor que el mismo sufrimiento”

La razón por la cual los seres humanos nos relacionamos es para evolucionar y para crecer internamente a través de la experiencia externa, esa es la función de las relaciones de pareja, ¿y acaso dios no halló una manera exquisita para que lo hagamos? Pero estamos obsesionados con el “felices por siempre”.

Cada persona que llegue a tu vida con la cual te sientas atraído, continúa allí, vive, experimenta, sal sin miedo. Entrégate sin miedo que poco a poco irás reencontrando pedacitos de ti con cada persona que sientas un pull o alguna conexión, investiga hasta al final, no importa si no te va a dar lo que estés esperando externamente. Porque cuando esa persona no cumple nuestras expectativas simplemente la descartamos o nos apartamos sea por la razón que sea. Así sea que le entregaste tu amor un solo día pero no lo viste más nunca. Créeme que habrá valido la pena porque en ese momento estabas vivo, estabas amando con todo tu ser, y vas a sacar puras cosas positivas de allí. Y si te sientes mal, dolido, triste o deprimido, es una señal que te está diciendo donde trabajar en ti mismo y donde sanar, para que cada día tengas más espacio para amar. Cada vez que sanes aumenta tu capacidad de gozo. Cada pedacito de ti que reconstruyas aumenta tu capacidad de disfrutar del amor.

Tenemos miedo porque tenemos muy poco amor, por eso tenemos miedo a abrirnos y a experimentar cada momento con alguien que sintamos algún tipo de conexión. Somos como unos mendigos con el dinero, tenemos mentalidad de carencia. Somos como una persona que tiene muchas deudas y venga alguien a pedirnos dinero prestado.

Tenemos que aprender a amar desde otro paradigma para poder obtener resultados diferentes…

Autor:
lic. Nelson Ramos
yo2
Instragram y Twitter: @peregrinosdeluz

Un comentario sobre “Mi pobre y miserable amor

  • el 12 noviembre, 2017 a las 12:41 pm
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    es cierto todo lo q dices uno siempre pienza es en la familia asi estes mal con el amor solo por penzar en otros

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