Me encantas exactamente como eres

Yo soy de los que piensan que el rostro de dios es femenino y me considero un admirador de ese poder, o del aspecto femenino de dios.

La mujer en sí es la manifestación hecha carne de dicho poder, y vaya que la creación hizo uno de sus obras de arte con ella. Al observar a una mujer puedes darte cuenta de lo que dios quiso decirnos cuando la creó. Su sutileza, su compasión, y la manera que en que embellecen el mundo.

Este poder femenino ha sido atacado a lo largo de los años, han sido maltratadas denigradas, discriminadas, duramente juzgadas al explorar y experimentar su sexualidad y hasta quemadas en la hoguera. Pero está llegando el tiempo en el cual las mujeres tienen que reconectarse con ese poder interior que tienen y que tanto el mundo necesita. Pero para lograr esto la mujer debe liberarse de ciertas trampas que se han creado y han caído en ellas.

La primera es la búsqueda de perfección física. La mayoría de las mujeres están inconformes con su cuerpo físico y buscan acercarse a un concepto de belleza y perfección establecidas por la sociedad. Incluso las más bellas están inconformes y buscan pasar por quirófanos o determinados tratamientos para acercarse a ese concepto. Yo como hombre he tenido la gracia de enamorarme de dos mujeres en mi vida y sobretodo de haberlas aceptado exactamente como eran –al menos físicamente- sin tratar de cambiarles nada, me encantaban de pies a cabeza. ¿Acaso no creen que puedan existir más hombres que las amen y las acepten exactamente cómo son? Incluso con sus llamados defectos. No hay nada más hermoso en este mundo que una mujer bella, pero mucho más poderoso, embriagante y seductor es una mujer bella que no utilice su físico para llamar la atención o para conseguir cosas – pero este tipo de mujeres son más raras que dos lunas en el cielo.

Otra de las trampas que han caído es la del hogar. Les han vendido muy bien el concepto de hogar y la mayoría está enamorada del concepto de su esposo con sus hijos en la casa con el perrito, la familia feliz que Disney nos vende tan vanagloriosamente. Ojo no quiero decir que haya algo de malo con eso, la cuestión es que la mayoría solo busca eso, ese es su principal objetivo en la vida. Un buen trabajo, estabilidad, mi carrera, mi esposo y mis hijos. No buscan más, han dejado atrás las druidas y las celtas que fueron en un pasado. Aquellas que bailaban a la luz de la luna y hacían rituales con el agua, y podían comunicarse con las energías de la tierra. Es el poder de la diosa hecha carne explorándose a si misma.

Las mujeres de hoy días están cansadas, han aceptado sus barrotes, algunos son barrotes de oro pero barrotes al fin. En su afán por equipararse con los hombres y luchar por la igualdad de sus derechos han dejado las cocinas de sus casas y el cuidado del hogar por las oficinas y los trabajos que los hombres hacen. Pero ese tampoco es el camino, ese maravillo poder que uds tienen tiene que ser explotado a través de creaciones que enaltezcan y representen este poder en nuestra sociedad. Uds nacieron para crear, su don creador es bendecido por los ángeles, no para estar encerradas en oficinas muertas de aburrimiento.

Es difícil escuchar mujeres decir que están en clases de danza, de canto, de música, y no estoy hablando de salsa casino o la bailoterapia del gimnasio para quemar grasas y tener mejor cuerpo. Estoy hablando de danzas que reconectan el corazón y hacen que todo a su alrededor se regocije. Ya no buscan ese poder exquisito que reside en su interior.

La mujer es la escalera del mundo, solo a través del poder femenino de dios podremos pasar al siguiente escalafón evolutivo. Uds las mujeres son la escalera de nosotros los hombres, porque están intrínsecamente mucho más cerca de dios, por el simple hecho de ser mujer. Y nosotros los hombres podemos conocer este poder a través de uds. ¿acaso no es esto algo hermoso?

Pero tienen que despertar de este letargo y de estas trampas que han caído, quizás ya no las quemen o las mantengan retraídas a través del miedo. Pero han caído en una jaula mental de cotidiana banal en donde su grandeza y recompensas sólo son igualadas por su gran hastío.

Es hora de ver de nuevo a las diosas vivientes que hace mucho tiempo merodearon estas tierras embelleciendo el mundo con su mágico poder.

Las mujeres son las que deberían estar gobernando el mundo, no los hombres. Asi todo fuese mucho más sutil, más humano, más hermoso y mucho más compasivo.

Despierten. Busquen en su interior el poder de los dioses que reside en su esencia y lo primero que deben hacer es comenzar a hacer actividades que las ayuden a aflorar y reconectarse con este poder, como la danza, los cantos, el contacto con la tierra y la naturaleza. O simplemente déjense fluir y su sabiduría interna les mostrara el camino.

Hannon Le Padre – Madre por enseñarnos tu poder femenino a través de tan maravilloso espécimen que creaste.

Autor:
lic. Nelson Ramos
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Instragram y Twitter: @peregrinosdeluz

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