La verdadera espiritualidad

“Si no comes carne para limpiar tu cuerpo, está perfecto, pero sin juzgas a los demás como menos espirituales porque no lo hacen, has caído en la trampa del ego.
Si meditas todos los días para calmar tu mente, está perfecto, pero si juzgas a los demás como menos espirituales sino lo hacen, has caído en la trampa del ego…”

 

¿Qué es la espiritualidad? Creo que cada a quien a través de su experiencia va desarrollando su propio concepto. Yo comencé a hurgar en la espiritualidad aproximadamente a los quince años, y una de las cosas que más llamó mi atención, fue la telequinesis (la habilidad de mover objetos con la mente), y si soy más específico, fue a través de una película de John Travolta llamada Phenomeno. Es decir al ver esa película se me activo un switche que más nunca se apagó.

Luego de eso comencé a investigar acerca de la posibilidad de poder aprender esta habilidad, era un motivo muy egocéntrico pero tenía quince años, y fue el motivo perfecto. Poco a poco una cosa llevo a la otra y fui experimentando y aprendiendo un sinfín de técnicas que fueron llamando mi atención.

Me apasionaba por una cosa y luego por otra, estaba hambriento de conocimiento e intenté de todo. Y ahora que lo veo en este punto de mi vida, fue realmente maravilloso, porque pude ver un espectro grande de muchas cosas. Y lo mejor de todo fue que nunca me casé con nada, con ninguna creencia, con ninguna religión, pensamiento o corriente. Practique diversas técnicas con ahínco por un tiempo pero nunca adopté nada como filosofía de vida y esto fue algo que ocurrió de manera natural.

Hoy día creo que en el momento en que te casas con algo, una religión, una creencia, un pensamiento o alguna corriente, y te identificas con ello, te ciegas al resto del mundo, pierdes visión, te estás cerrando, cierras puertas que quizás puedan ser muy importantes para tu evolución. ¿Crees que un comunista escucharía realmente a un capitalista? O viceversa, ¿crees que un católico escucharía los argumentos de un musulmán?  Y cuando me refiero a escuchar es sin juzgar de bueno o malo lo que se escuche.

Creo que uno de nuestros mayores males son los términos bueno y malo. Desde niños nos inculcan y nos crían según estos términos, si lo haces bien te premio, si lo haces mal te reprendo. Lo peor es que estos términos son sumamente subjetivos y varían en cada persona dependiendo de sus creencias, y mucho peor varían según la cultura. Lo que es bueno para nosotros puede ser malo para los japoneses y así.

Aprendemos a vivir de esta manera, buscando siempre hacer las cosas bien para sentirnos bien.Y es aquí donde entra lo que yo llamo una de las trampas de la espiritualidad. Mucha gente cuando entra en este mundo empieza a creer que va por buen camino, se identifican con eso y es entonces cuando comienzan a hablar de la quietud, del amor, de los ángeles, de la ascensión y empiezan a tratar a vivir a través de esa imagen. Tratan de imitar conductas, a tratar de estar en paz porque así es como una persona espiritual debería de estar y comienza a engañarse a sí misma. No se aboca a trabajar en su sombra sino que la oculta con una careta de paz y quietud. La persona espiritual está entregada a sí mismo, se permite ser y vivir como es, sin importar lo que piensen los demás, estando consciente de su sombra. ¿De qué te sirve meditar si no tienes amor? ¿De qué te sirve comunicarte con ángeles si te molestas con las cosas que no tienes control? ¿De qué te sirve salirte de tu cuerpo y visitar otras galaxias si cuando vuelves a tu día día, te sientes triste, o con ese vacío interior?

Yo sé de lo que hablo porque pasé por muchas de estas etapas. Anhelaba ardientemente comunicarme con los ángeles, y si tuve muchas experiencias con ellos lo cual aumentaba mucho más mi fervor hacia su mundo. En otra época anhelaba y me empeciné en aprender a salirme de mi cuerpo y hacer viajes astrales. Y en determinadas ocasiones lo hice. Después quería ser sanador y poder generar un efecto positivo en las personas con solo poner mis manos sobre ella moviendo su energía.

Pero ninguna de estas cosas aunque parezca mentira te lleva a la plenitud interior, siguen siendo juegos del ego. No quiero decir que estén mal, o que no se deban practicar, lo que siento que no se debe hacer es identificar nuestro sentido del ser con esas actividades o dones. Dichos dones – y esto lo he comprobado experimentalmente – no van de la mano con el nivel de consciencia de la persona que los posea. ¿Qué quiero decir con esto? Que una persona que tenga el poder de ver el aura, hablar con ángeles o hacer viajes astrales no necesariamente tiene un nivel espiritual elevado. ¿Y cómo mido yo un nivel espiritual elevado? A través de la consciencia.

Por otro lado durante mucho tiempo me sentí mal por cosas que hacía y que mi guía espiritual me había dicho que eran malas, que eran karmáticas o que iban a contaminar mi energía, lo cual me hizo reprimir muchas cosas. Lo cambios llegan a través de la consciencia gente no de la represión o el auto control, y muchas de las cosas y hábitos que yo había tomado los hice porque me habían dicho que los hiciera porque eran buenos y eran del camino espiritual, no porque me nacían o los había conscientizado. ¿Que crecimiento puede haber ahí? hoy día hay mucha gente que medita, que no come carne, que se viste de blanco no porque les nace, sino que eso las hace sentir más espirituales.

Mientras más auto consciente se vuelva una persona, para mí se está acercando cada vez más a redescubrir el gran poder que hay en su interior.

Para mi hoy día la espiritualidad es estar vivo en cada momento, disfrutar de cada pequeño y estúpido momento que se te presente en tu vida. Sorprenderte con todo, admirar la belleza en la sencillez, ver milagros en todo lo que nos rodean, y dejar de luchar contra las cosas que no tenemos ningún tipo de control. Y si nos encontramos luchando, pues somos conscientes de ello. Consciencia, consciencia, consciencia, he ahí la verdadera espiritualidad, permitirte vivir y experimentar tu vida, o lo que sea que te provoque experimentar. Esto es un juego…

Ahora alguien podría decir que esto es muy peligroso si no se pone límites. Y para responder a eso tengo sólo dos reglas. Mi trabajo, mi vida y lo que es Peregrinos de luz se basa en estas dos reglas. La primera regla es: todo es Dios, todo lo que nos rodea viene de Dios y tiene la energía de Dios, por lo tanto todo es sagrado tiene su propósito y valor, aun así no lo entendamos. Y la segunda regla es: Eres completamente libre de ser libre y hacer lo que quieras en tu libertad mientras no invadas la libertad de los demás.

La verdadera espiritualidad no está en hablar de la paz, del amor y de la quietud, la verdadera espiritualidad es hacernos conscientes de nuestra sombra, cada día que pase. Hacer consciente nuestra oscuridad y a medida que vamos quitándole poder a nuestra sombra, nuestra luz va tomando más espacio. Y la manera de quitarle poder a nuestra sombra es siendo consciente de ella. Hay una frase célebre de un gran psicólogo llamado Carl Jung que dijo, “uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la oscuridad”.

Este es el camino gente, convertirnos en individuos reales, vivos, y conscientes en cada momento de lo que ocurre en nuestro interior, sea bueno, malo, bonito o feo. Convertirnos en el observador consciente.

Algunas personas me escriben por twitter, Instagram o por mensajes cosas bonitas, me dicen “oye realmente irradias luz”, o “que sabiduría tienes” etc. etc. Se han formado un concepto de mí, un concepto que quizás yo nunca he vendido, nunca me he vendido como el santo ni el iluminado. Creo que alguien que realmente haya llegado a la iluminación lo último que haría sería llamarse a sí mismo “iluminado”, creo que más bien le diera mucha risa esa etiqueta.

Ahora imaginen por un momento que una de esas personas que me han escrito eso un día me ve en un bar, con una cerveza en la mano cantando a todo pulmón mi canción favorita. ¿Creen que su concepto de mí cambiaría? Quizás, tal vez, pero es muy probable que cambie si la persona tiene un concepto de espiritualidad como los antes mencionados. Quizás me dejaría de seguir o prestarle atención a mi trabajo, ¿esto me hace mas o menos espiritual? no me hace nada, me hace Nelson Ramos, y nadie puede ser como yo, así como yo no puede ser como nadie, soy único, soy dios conociéndose a sí mismo a través de como es Nelson Ramos en esta vida. Cada quién es único y esa razon que toda la existencia te necesita , porque formas una parte esencial en el rompecabezas de Dios, nadie percibe el mundo como tu lo percibes, nadie, por eso eres tan especial, he ahi la diversidad de Dios, eres Dios conociendose a sí mismo, entendiendo y comprendiendo el mundo de una manera única, Gracias a ti Dios se vuelve cada día mas sapiente.

La espiritualidad es recuperar tu poder, jugar el juego de la vida sin juicios, dejar a un lado las ansias de aprobación, de reconocimieto, de competencia y simplemente ser tu mismo, entregado.

El problema del ser humano es que cree que tiene tiempo, el problema de usted que está leyendo esto, es que cree que mañana va a despertar vivo. Y con esto no quiero pasar por fatalista o negativo, pero estoy diciendo la verdad. La verdad es que no lo sabemos, es realmente incierto el momento en que vamos a dejar esta vida, pero actuamos y nos compartamos en nuestra vida como si tuvieras un tiempo ilimitado.

Así que deja de juzgarte, trata de dejar a un lado el hacer las cosas bien o mal, simplemente se libre mientras respetes la libertad de los demás, y vive tu vida al máximo disfrutando cada detalle, cada conversación, cada árbol, cada brisa, cada vez que hagas el amor, cada beso, todo.

Recuerdo una vez una paciente me dijo “Nelson yo no estoy de acuerdo contigo porque si yo hago lo que yo quiero hacer, por ejemplo ser actriz porno, le estaría haciendo daño a mi papá”. Y allí yo le respondí “no, no le estarpias haciendo daño a tu papa. Le estarías haciendo daño al concepto que el tendría de una vida correcta o de una buena hija”. El amor es libertad, y es lo último que los humanos hemos aprendido a hacer, a amar en libertad.

Si cada día nos encargamos de trabajar nuestra sombra, e irla diluyendo haciéndola consciente, iriamos creando más espacio para el amor, la quietud, la paz y todas esas cosas que nos hacen disfrutar. En conclusión tu habilidad de gozar la vida va a aumentar, porque cuando te amargas, te deprimes, te molestas y te frustras, la persona más afectada vas a ser tú.

Mi corazón es tu corazón…. Hannon Le….

Autor:
lic. Nelson Ramos
yo2
instagran: Proyectodespierta

Un comentario sobre “La verdadera espiritualidad

  • el 14 noviembre, 2017 a las 2:19 pm
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    muy buena información

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