La ciudad perdida

–  Después de 6 meses de haberte insertado en la sociedad ¿Me puedes relatar un poco tu experiencia?

–  ¿A qué te refieres con insertarme a la sociedad?

– Bueno al hecho de vivir ya afuera en el mundo, en la sociedad moderna, que es totalmente distinto a donde vivías.

– Bueno, hay cosas que aun no comprendo muy bien.

–  Si cuéntame, estoy aquí para orientarte y ayudarte en esta transición.

– Bueno por un lado lo que he visto es que ustedes parecen niños persiguiendo caprichos y hacen de todo para obtenerlos. Si no los obtienen se molestan, se deprimen o se frustran, y si los obtienen al tiempo se terminan cansando y ya luego quieren otra cosa. No entiendo ese comportamiento.  Y uno de estos caprichos es el que llama más mi atención.

– ¿Cuál será?

– El capricho del cuerpo físico. Es muy gracioso pero a la vez triste como ustedes persiguen algo llamado perfección física. Me pregunto, ¿siempre ha sido así?

– No – responde el psicólogo tratando de explicarle – es una tendencia que se ha ido incrementado en las últimas décadas de nuestra sociedad. Imagino que en Kail no funcionan de esa manera ¿cierto?

– No, nunca buscamos transformarnos para vernos de alguna manera en específico. ¿Qué sentido tiene eso?

– Bueno poco a poco lo irás comprendiendo, es normal porque has tenido un avance muy abrupto. Poco a poco te iras adaptando. Las personas aquí buscamos estar en buena forma para sentirnos saludables y bien con nosotros mismos.

– ¿Pero y por qué se han sentido mal en un principio?

– Quizás no es que se sientan mal en un principio sino que siempre es bueno trazarse metas para ir mejorándose a si mismo, eso ayuda a las personas a motivarse, a avanzar, para sentirse cada vez mejor.

– Aun no entiendo bien lo de las metas ¿Pero bien consigo mismas con respecto a qué?

– Bueno con respecto a cómo se sienten en sus vidas.

– Aun no responde mi pregunta

– Creo que necesitas más tiempo en la sociedad para que vayas entendiendo mejor – replicaba el psicólogo – porque no me cuentas un poco de cómo es este aspecto en Kail. ¿ Ustedes no se trazan metas u objetivos de vida?

– En Kail a diferencia de ustedes hacemos elecciones enfocados en el placer.

– Amigo pero estás equivocado, nosotros también amamos el placer, siempre estamos en busca de él.

– Exacto. Siempre están en busca, pero no viven con placer, y sus caras en las calles no reflejan placer en absoluto. En Kail siempre estamos sonriendo porque todo el mundo está haciendo lo que le gusta. Nadie está en búsqueda del placer, simplemente estamos enfocados en él. Tampoco buscamos transformar nuestros cuerpos físicos, ¿Qué sentido tiene?

– Bueno para sentirse más atractivo, más elegante, para obtener atención de tu pareja, o para conseguirse una, para sentirte bien. Ya te lo he tratado de explicar.

– Si pero es que nunca los veo que se sientan bien, aun los que dicen conseguir acercase a ese patrón, tienen miedo a dejar de verse así, no hay placer. Y sigo preguntándome ¿sentirse bien con respecto a qué? ¿En qué momento decidieron que verse de determinada manera era mejor que otra forma? En Kail, tenemos muchas formas. Las personas que hacen los trabajos pesados tienen cuerpos más fornidos que otras personas. Tenemos tanto diversidad como ustedes pero nadie tiene problema con ninguna forma, simplemente entendemos que cada forma es el resultado de lo que haces en tu vida y de lo que te gusta.

– ¿No les importa si no son lo suficientemente atractivos? ¿Si son gordos o flacos?

– Son simplemente formas y así como hay una gran diversidad de formas hay diversidad de gustos. No a todas las personas le gustan los mismos los vegetales, ¿se imagina a una zanahoria que quiera convertirse en un tomate? ¿Qué pasaría con todas las personas a las que les gusta la zanahoria si esta se logra convertir en el tomate? Es por esto mi pregunta que de donde salió la idea que esa forma de cuerpo es la que todos deben de perseguir, y ¿por qué se sienten mal si no lo logran?

– Porque se siente rechazados, discriminados…

– Entiendo. ¿Es entonces muy importante para ustedes el sentirse aceptados por los demás?

– ¿no es así en Kail?

– Como ya le dije, nos enfocamos en lo que nos da placer, hay placeres que los sentimos juntos y hay placeres que los sentimos solos. Yo por lo menos era uno de los cuidadores de la vegetación en Kail y esto me generaba un gran placer hacerlo, y también tengo una pareja que cuando compartimos me genera también mucho placer, no entiendo por qué el sentirme bien puede depender de cómo me vean los demás.

– No es los demás, las personas lo hacen para sentirse bien consigo mismas, para elevar su autoestima.

– ¿Consigo mismas con respecto a qué? Y si esa persona necesita elevar lo que ustedes llaman su auto estima es porque la tenían baja ¿cierto? sino no usaran el termino elevarla ¿Por qué razón la tienen baja?

– ¿Ustedes no sufren de baja autoestima acaso? – le refutó el psicólogo ya un poco molesto.

– Nosotros no manejamos ese término, no sabemos lo que es alta o baja autoestima, es un concepto que he aprendido acá. Nosotros simplemente somos lo que somos y ya, no entiendo cómo pueden sentirse mal por algo que simplemente es, me parece algo anti natural.

– Bueno, hemos concluido por hoy nuestra sesión. Espero verlo pronto.

– Esta bien, muchas gracias, espero continuemos esta conversación para que me siga ayudando un poco más a comprender muchas cosas.

– Hasta luego.

 

En la década de los años 50 se encontró una ciudad perdida en el Himalaya llamada Kail. Dicha ciudad había permanecido aislada del resto del mundo durante toda su historia, en ningún momento sus habitantes tuvieron contacto con el mundo exterior hasta esa fecha. Dicho descubrimiento fue todo un acontecimiento para nuestra sociedad.

En una búsqueda de integrar  esta ciudad a nuestra sociedad sistemas de gobierno se asignaron personas especializadas para dicha transición. Esta entrevista con uno de los psicólogos encargados de la transición, es una de las pocas documentaciones que se han hallado en dicho acontecimiento.

Nota del autor: ¿ Quien crees que necesite más ayuda, el psicólogo o el que estaba perdido?

Autor:
Lic. Nelson Ramos
yo2
@peregrinosdeluz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *