El Ego

En este artículo vamos a profundizar un poco más acerca del Ego. En principio quedó claro que el Ego es la identificación con la forma, con el mundo exterior y que al identificarte con esta, te hace sentir mejor como persona en relación a otros.

Pero mucha gente dirá ¿Cuál es el problema con esto? ¿Por qué no puedo sentirme bien con algo que me pertenece, con algo que logré con mi esfuerzo, con el talento que nací? Y la respuesta es sencilla. Porque eso no fue creado para sentirte bien contigo mismo o para que identifiques tu valor como persona con eso, eso fue creado para disfrutarlo.

Estudiemos el caso de un deportista profesional, a mí me gusta mucho usar el ejemplo de Cristiano Ronaldo. ¿Ustedes lo han observado? ¿Han observado su actitud constante? ¿Crees que es una persona feliz? Él es un gran maestro que nos enseña lo que pasa cuando vives a través del Ego, ese pobre hombre lo que piensa constantemente en su día día es en ser el mejor. Y cuando lo es, pues ni siquiera lo disfruta porque ahí mismo comienza la carrera para volver a ser el mejor el siguiente año, pero cuando no es elegido el mejor o no es adulado como a él le gusta, pues hace una pataleta y se molesta, no es feliz. Y así somos todos en el ámbito que estemos identificados.

El ser humano puede llegar a ser tan estúpido y cuando digo estúpido no estoy haciendo el juicio, es perfecto que se pase por esa etapa, pero el comportamiento como tal es estúpido. Un ser humano se puede llegar a sentir mejor persona que otra nada más por haber nacido en un país mejor. Muchos estadounidense se creen realmente mejores personas por el simple hecho de haber nacido en ese país. Y si profundizamos un poco más, muchas personas se creen mejor que otras por ser de piel blanca, y si profundizamos aun más, muchas personas se sienten mejor que otras simplemente por ser más delgadas. Se siente orgullosos e identifican su valía personal con eso. Yo llamo a este tipo de comportamientos “Demencia humana”. Y si bajamos un poco más de  nivel.  Observamos que usted es capaz de sentirse bien consigo mismo si alguien en la calle le dice “Que bonita esa camisa que tiene puesta” o “que bellos esos zapatos”, la gente realmente se identifica y se siente bien por eso, “Demencia humana”. “Que rico hueles, ese perfume que cargas me encanta”, y la gente se siente bien, ¿no es esto algo loco? Nos atribuimos cosas que no tienen nada que ver con lo que realmente somos.

Lo peor es que todos estos criterios, absolutamente todos son totalmente subjetivos. Es decir que están supuestos a la opinión de cada quien, y no todo el mundo piensa igual. La camisa o los zapatos que a uno le gustó a otra persona no, el perfume que llevabas puesto a una persona le gustó pero a otra le desagradó, pasa todo el tiempo. La vida es percepción, no hay blancos ni negros, ni bonitos ni feos, todo es percepción – y creo que esto quedo comprobado con el famoso vestido blanco con dorado o negro con azul de las redes sociales – , todo depende del que este mirando. Si alguien te dice “eres hermosa” es simplemente su percepción y para esa persona eres hermosa pero para otro puedes ser fea. Si alguien te dijo me caes muy bien, es porque en ese momento estaba de buen humor o cumpliste con alguna expectativa o programa que esa persona tenía, quizás dijiste cosas que esa persona también piensa y así se sintió apoyada, se sintió con razón.

Créeme cuando alguien te dice que le caes bien o mal, eso no tiene nada que ver contigo, nada en lo absoluto, es la pura percepción de esa persona, porque lo más probable es que ni siquiera te conozca realmente, simplemente esa persona se hizo un concepto de ti según su percepción, nada más. Si alguien sale de uno de mis cursos diciendo “este es el mejor curso que he hecho en mi vida “¿me hace un excelente psicólogo? ¿O conferencista? ¿O instructor? Para nada, esa persona simplemente resonó con la información que yo estaba dando, estaba en un momento de su vida que realmente necesitaba escuchar lo que yo tenía que decir, eso es todo. Quizás otra persona estaba en otro momento, en otra consciencia totalmente diferente y salió de mi curso diciendo “este tipo está completamente loco y no tiene idea de lo que está diciendo”. ¿Alguno de estos aspectos me hacen mejor o peor profesional? No me hacen nada, yo soy quien yo soy, y lo que yo dicto no es lo que he estudiado o leído, es lo que yo he comprendido. Tengo mi manera única de trasmitirlo y quizás muchas personas resuenen conmigo pero otras no lo hagan, lo cual es totalmente normal. ¿Lo ven?

Sin embargo nos embarcamos constantemente en batallas en contra de nosotros mismos en busca de lo que es más bonito o mejor. Todos quieren cuerpos perfectos, mientras los gimnasios, las industrias dietéticas y los cirujanos se hacen millonarios gracias a esa obsesión.

Algunas personas son muy cómicas con sus razonamientos o justificaciones, “yo no me operé para los demás, me operé por mí, para sentirme bien conmigo” si claro para sentirte bien contigo con respecto a la opinión de los demás. Si mañana hay un cataclismo y resulta que tú y un medico cirujano son los únicos sobrevivientes, ¿le dirías que te hiciera una operación estética? No, ni por el carajo ¿verdad? ¿que sentido tendría? Para ir sanando tenemos que ir llamando las cosas por su nombre.

La sociedad no quiere que te sientas bien contigo mismo exactamente cómo eres, porque de esa forma te vas a volver un individuo autónomo, completamente auto suficiente y no vas a ser para nada controlable. La sociedad no quiere eso. La sociedad quiere presionarte un botón “alago” y que te sientas bien, y si presiono otro botón “critica” te sientas mal, listo, más fácil imposible.

¿Qué pasaría si mañana conoces a una persona que te hace mover el piso? Te gusta, te encanta, la invitas a salir y esta persona te responde, “oye la verdad no eres mi tipo, no me llamas la atención en lo absoluto pero gracias por la invitación”. ¿Te sentirías mal? ¿por qué? Esto es algo absolutamente normal. Pero somos tan dependientes a la aprobación que si alguien nos responde de esa manera, nos molestaríamos, nos sentiríamos mal y etiquetaríamos a esa persona de ácida y mal educada.

Pero es completamente normal que no le parezcas para nada atractivo a alguien así seas la miss o el míster Venezuela, la vida es percepción. Y la química juega un papel mucho más importante que el físico. Pero identificamos nuestra valía personal con eso, es por esta razón que las respuestas son “Estoy ocupado” “no puedo” “ya tengo otro compromiso” entre otras respuestas un poco más políticas. Créanme gente si lográramos des identificarnos de estos aspectos, el mundo fuese un lugar mucho más sencillo de vivir y no hubiesen tantos dramas.

El problema radica en que nos han enseñado a sentirnos bien a través de lo que haga el otro, o lo que sea el otro referente a mí. La gente con dinero, ¿conocen gente con mucho dinero y ven como se identifican con eso? El simple hecho de que puedan tener acceso a cosas como yates, aviones privados, cenas espectaculares o viajes,  que otras personas no puedan tener o hacer, inmediatamente las hace sentir mejores personas, vuelvo y repito “Demencia humana”. No tiene nada de malo el disfrutar de todo eso, la vida es abundancia, Dios es abundancia, pero identificarse con lo material, ahí si hay un problema. Las personas con mucho dinero luego de algún tiempo cuando ya lo extraordinario se vuelve convencional comprenden lo que estoy hablando.

Todo comienza en nuestra infancia y lo veo todos los días en nuestros niños, en los niños de mi familia, en mi sobrino que vive conmigo, en todos lados. Acostumbramos a los niños a sentirse bien por los premios que reciba cuando hace algo que nos gusta. Los enseñamos a sentirse bien con los aplausos y con el “esta bonito”, de esta forma el niño – y esto lo pueden observar si se detienen con cuidado – comienza a priorizar el recibir el premio en vez de disfrutar de lo que está haciendo. El niño que aprende a jugar futbol está más pendiente de recibir el premio por meter el gol que realmente disfrutar de todos los minutos que dure el partido. El niño estará más pendiente de enseñar su dibujo para que le digan que está bonito en vez de simplemente disfrutar el arte de dibujar. Y así vamos creciendo con esas drogas del Ego, hasta convertirnos en micos totalmente dependientes del sistema y de lo que digan o hagan los otros para ver como salgo yo parado en esa ecuación, para sentirme bien conmigo.

Es hora de despertar gente, de sacarnos el cable y salir de la Matrix. Es hora de convertirnos en individuos auto suficientes. Que el poder de sentirnos bien y ser felices dependa únicamente de nosotros. Tú no eres tu cuerpo, si mañana pierdes tus piernas, o te quemas completamente, quien tu eres realmente no va a variar en absoluto, no eres tus pensamientos, no eres tus creencias, y nada de lo que está afuera definirá quien eres realmente. No eres tu profesión, ni tus talentos, ni tus logros, ni tus posesiones. Lo que tú eres trasciende todo eso y nadie te lo puede decir, tienes que experimentarlo, tienes que rencontrar esa fuerza, esa energía vital, y eso tiene que ser tu principal objetivo en la vida.  Allí está la verdadera libertad, eso es a lo que mi maestro llamaba “Vivir como un Rey” y como decía John Lennon “es fácil si tratas…”.

Hannon le…

Autor:
Lic. Nelson Ramos
yo2
Instragram y Twitter: @peregrinosdeluz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *